viernes, 21 de febrero de 2020

Relato Corto:
¿Has visto un fantasma?


  • ¡Aviso!
Este relato se relaciona con la saga El Círculo de las Almas. La escena sucede en algún momento de Röryan, el Caballero... pero con un punto de vista muy distinto.

******

Era perfecto.
Se estaban levantando, todos. Lo sentía: sentía la tierra en sus manos, sentía sus piernas torpes fortalecerse, veía a través de sus ojos la oscuridad, y las pequeñas y adorables casas que íbamos a destruir.
No iba a quedar nada de cuanto él amaba.
Nada. Lo reduciría todo a escombros con mis marionetas, y cuando regresara al que creía su hogar natal sólo quedaría desolación y amargura.
Y cuando llorara, impotente, dejaría que me mirara a la cara, que viera cuál de los dos era el vencedor. Entonces lo mataría.
Ni siquiera lo haría con mis manos. No lo merecía. Una de mis marionetas lo mataría, y su cuerpo, el cuerpo de mi hermano, de mi enemigo, se uniría a mi ejército. 
A ella no la vi venir. Andaba lentamente por entre las casas y no presté atención a mi verdadero cuerpo, y por eso no la vi.
Chocó conmigo como si no me hubiera visto, como si no existiera, como si fuera invisible. Chocó y empezó a gritar, la muy histérica. La agarré…Me agarré a ella para no caerme, maldición, pero chilló y me arañó. Yo gruñí y traté de detenerla, llamando frenéticamente a mis marionetas para que me protegieran, pero entonces paró. 
Me di cuenta de que se me había caído la capucha. Lo noté no sólo porque veía mejor y el aire frío de la noche me tocaba la nuca desnuda, sino porque la mocosa estúpida me miraba con los ojos desorbitados y esa boquita diminuta pronunció el maldito nombre:
—¡Oh, Röryan…! ¡Röryan!
<<¡No!>>, pensé con rabia.
La desgraciada ya se aferraba a mí, se apoyaba en mí como lo haría en ese malnacido, y lloraba mientras pronunciaba su nombre una y otra vez. Esa ramera de tres al cuarto creyendo que su ángel salvador acudía a su rescate, que yo era ese ángel.
Oh, un ángel. Un ángel caído, corrompido y despiadado.
Aferré sus brazos. Intentaba hacerle daño, pero ella sólo seguía llamándolo entre lágrimas de alivio, la desgraciada, sin pensar en el dolor, sin pensar en el cansancio, sólo en que su héroe particular venía a salvarla. 
<<Nadie va a salvarte. ¡Nadie va a salvarte!>>.
Hundí los dedos en su cabello, la agarré y tiré con fuerza. Con un gemido inclinó la cabeza hacia atrás y me miró a los ojos como si estuviera sorprendida.
Y yo le sonreí.
Le sonreí con crueldad, con cinismo, con amargura.
—¿Qué pasa, querida? –murmuré con voz espesa-. ¿Has visto un fantasma?
Creo que finalmente entendió.
Entendió que no era quien pensaba, sino que yo era, ni más ni menos, que el nigromante que había levantado a los muertos en sus tumbas.

lunes, 17 de febrero de 2020

Aniversario

Tal día como hoy, hace ocho años, Athalia's publicó su primera novela.

Era Lazos de Sangre. En aquel momento teníamos muchas obras pensadas e incluso en proceso, pero muy pocas terminadas y lo bastante arregladas para publicar... Entre ellas, esta novela de vampiros.

En aquel momento habíamos aprendido mucho de varios expertos, y nos lanzamos con grandes esperanzas en la autopublicación por imprenta: nos prestaron el dinero, y nos lanzamos a la aventura.

A estas alturas, ocho años después, creo que seguimos teniendo los mismo problemas que en ese entonces: somos malísimas para la publicidad.

Pero seguimos aprendiendo. Montamos las versiones digitales de Lazos de Sangre, en aquel momento ePub y PDF, nos movimos por librerías locales y tratamos de darle toda la salida posible a nuestra pequeña.

Publicamos varias de nuestras novelas en formato digital, en aquel entonces. Lo hicimos a través de la plataforma payhip, asociada con paypal, con la que experimentamos diversas formas de pago.

Empezamos con donaciones. Nos llovieron las descargas. Repito, descargas. Donación, ni una.

Pasamos a donación pero a partir de 10 céntimos. No había descarga gratuita. Nos llegaron muchas compras... de 10 céntimos.

Fue muy triste darse cuenta de que mucha de la gente a la que alcanzábamos eran personas que nunca se leerían el libro, porque lo cogían solo porque era gratis o con un precio nominal.

Así que abandonamos payhip, hicimos un pequeño estudio y nos pasamos a amazon, donde seguimos a día de hoy. Fue difícil aprender a usar createspace para publicar los libros en papel (¡ahora ese problema ya no existe!), y para 2014 sacamos Andras, el Nigromante.

A partir de ahí y a lo largo de los años siguientes publicamos muchas de nuestras novelas, como Sacrificio o Sombras Grises.

Bajamos el ritmo en 2018, y solo publicamos una novela más, La Devoradora de Almas, a finales del 2019.

Pero este es un año nuevo, con nuevos propósitos y sobre todo muchísimas nuevas obras para mostraros. Nos hemos tomado nuestro tiempo para recuperar fuerzas, para pulir nuestro estilo y confiarnos a las editoriales: es hora de volver a la carga.

Y volvemos con dos novelas. Röryan, el Caballero, y Nawe, el Héroe, salen hoy en kindle para seguir por fin la saga que empezó con Andras: El Círculo de las Almas.

¿Qué vamos a hacer a partir de ahora?

Por lo pronto, tenemos planeadas varias publicaciones para este año: digitales, reediciones y en papel. Va a ser muy importante cierta obra que vamos a sacar a finales de año... ¡Estad bien atentos!

viernes, 14 de febrero de 2020

Especial San Valentín:
Los mejores libros de amor

En este San Valentín vengo para recomendaros algunas de las obras románticas que a mí, en lo personal, más me han gustado. No son necesariamente de género romántico (bueno, muchas sí...), pero sea como sea contienen una historia de amor que, principal o secundaria, a mí me encanta.

La lista era inmensa porque soy una romántica empedernida, y he tenido que dejar fuera muchas maravillas. Sea como sea, aquí van mis recomendaciones:


Dos Velas para el Diablo es una novela juvenil y paranormal. Para quienes no la hayáis leído, trata de la hija de un ángel que se alía con un demonio para (si no recuerdo mal) buscar la razón por la que los ángeles están desapareciendo.
En esta obra el romance no es algo principal, sino que va apareciendo, se paladea entre estocadas, peligros y misterios. Es un amor condenado desde el principio...o tal vez no. A mí, personalmente, me encanta.


Una de estas novelas de romántica pura, medieval y salvaje. Si eres capaz de ignorar la base cultural e histórica machista, vas a encontrarte con esos romances duros, llenos de espinas que se van quitando poco a poco hasta convertirse en ternura, en comprensión y adoración del uno por el otro.


¿Es de género romántico? Sí. Pero como pasa con muchísimas novelas de esta autora, el romance va mezclado con otros muchos temas.
En esta ocasión prima la trama policíaca, centrada en una negociadora, pero también se tratan asuntos como las enfermedades mentales, el maltrato, la suerte o la maternidad.
En medio de todo eso, el amor está ahí, claro que sí: entre una mujer que no tiene tiempo para enamorarse, y un hombre con mucha suerte que ya se ha enamorado de ella.
¡Y no es un mujeriego! Eso le da muchos puntos.


Es una novela lenta sobre un matrimonio que nace de la necesidad más que del amor, pero este surge con el tiempo, el trato. Me parece de los romances más realistas de las novelas románticas: se aleja de la atracción fatal entre dos personas, y se acerca más a un amor que va creciendo.
No es una obra apta para aquellos que busquen emociones fuertes y mucha acción, pero si te gustan los romances lentos y las situaciones familiares, de día a día... puede que quieras darle una oportunidad a esta obra.


La obra se enmarca en la rehabilitación de un hotel que está habitado nada menos que por un fantasma. La historia se va desvelando poco a poco a lo largo de tres novelas, pero la que a mí más me gusta sigue siendo la primera, por la historia de amor que tiene: una historia sobre paciencia, sobre todo, un romance que ha pasado mucho tiempo esperando para tener su oportunidad.


¡Bueno! Eso es todo.
He procurado no llenar la lista con toooodos los romances que me gustan... o no acabaría nunca. Pero, ¿qué hay de vosotros? ¿Qué novelas románticas os han gustado más?