jueves, 13 de marzo de 2014

Daily
La Publicidad

En esta ocasión no traigo una recomendación de libro u autor, ni pretendo dar algún consejo a los escritores.

Esta vez quiero hablar sobre la publicidad.

Sí, sí, ese pequeño gran monstruo llamado “publicidad”, ese que parece que nunca hace nada bien, pero todo el mundo lo necesita, desespera por él. Porque da igual si tienes un blog literario, una tienda física, un negocio en ciernes o una asociación benéfica, necesitas publicidad, ¿a que sí?

El problema radica en qué clase de publicidad.

¿Alguien conoce la fórmula mágica? ¿Alguien es capaz de ver la línea que separa la buena publicidad de la mala publicidad?

Hay detalles sobre el asunto que me resultan cuando menos curiosos.

Por ejemplo, se alude constantemente a lo pesados que son los spammers. “¡Dios!, ¿pero te has leído mi post antes de dejar un comentario invitándome a tu blog?”, es alguna de las cosas que queremos preguntar al ver un mensaje de “buen post por fa pasa por mi blog *link*”. Soy la primera que se frustra enormemente ante estos comentarios, y no sólo en mi blog, en cualquiera.

El problema radica en que… ¡Eso funciona! ¿No es absurdo? Nos quejamos y amargamos con estas personas, pero luego un día vemos que sus métodos invasivos han funcionado, que tienen seguidores y comentarios a tutipleni, y luego otros pobres mindundis con mucho más respeto no se comen un rosco. ¿Cómo se entiende esto? ¿Cómo es posible que una publicidad tan dañina, tan molesta, tenga resultados?

Personalmente detesto la posibilidad de parecer una spammer, lo cual sin ninguna duda retrasa, casi paraliza, la expansión no sólo de este blog, sino también de nuestra librería, Athalia’s, ¿pero qué puedo hacer? No sería la primera vez que escribo en privado a un blog a su e-mail de contacto y, o no me contestan, o lo hacen tratándome como una spammer aprovechada.

De manera que el tema de la publicidad es en definitiva bastante peliagudo.

Sí, muchos dicen que lo importante es el contenido, que lo demás vendrá rodado. ¿Pero es eso cierto? He visto blogs con un contenido de primera, un aspecto muy cuidado… Y muy pocos seguidores. ¿Por qué? Porque no hacen publicidad, porque esperan que su sitio hable por sí solo.


¿Vosotros qué pensáis del asunto? ¿Cuál es la buena publicidad? ¿Cuál es la mala? ¿Dónde está la línea que las separa, y cómo hay que hacerlo para no traspasarla?

1 comentario:

  1. Yo creo que la buena ese esa que no se nota, que no molesta, en la que te llama la atención la página sin que estén dándole bombo continuamente como tú dices en forma de spam. De todas formas es un tema muy complicado, así que tampoco puedo decir mucho más, y supongo que lo que he dicho tampoco será muy útil.

    ¡Besos!

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