sábado, 19 de abril de 2014

Daily
Modas Literarias

Hace un tiempo tuvimos una moda de vampiros edulcorados y, lamento decirlo, a menudo bastante ridículos. Los que brillan fueron sólo los primeros; los siguieron otras clases de vampiros que podían caminar a la luz del sol, que habían perdido todo lo salvaje y brutal que siempre ha caracterizado a un vampiro, sustituyéndolo por supuesto erotismo y una cualidad muy… “vainilla”.

También hemos tenido una temporada de ángeles. Ángeles caídos, en su mayoría. Ángeles oscuros expulsados del cielo. Ángeles, ángeles y más ángeles.

Y ahora, señoras y señores, y desde hace ya una temporada, estamos en la moda de la literatura erótica.

La blogesfera está a rebosar de portadas con tacones de aguja, ligas, esposas, copas… Todas más o menos iguales, fondo negro con detalles de tinte sexual. Esas portadas enmarcan novelas, si no idénticas, muy pero que muy parecidas: tío grande y guapo y sexy y oscuro y dominante, tía, sexo, sexo, sexo. No hay argumento, sólo juegos de cama y a veces fetiches varios, ya sea el sadomasoquismo, los juguetes sexuales, intercambio de parejas…

Lo comenté en Facebook y Olivia Monterrey respondió que si algo vende, lo van a explotar. Tristemente tiene toda la razón del mundo. Cincuenta Sombras de Grey vendió, ¡vaya si lo hizo!, e inició su propia moda, una moda que no parece querer acabarse.

Y digo yo, ¿por qué nos enganchamos de esta manera a las modas? ¿Por qué las seguimos como borregos, si sabemos, realmente sabemos que las cinco primeras van a estar bien, pero el resto no van a hacer más que decaer? ¿Por qué tardamos tanto en hartarnos de más y más de lo mismo?

Disfruté con Crepúsculo como el que más, para qué nos vamos a engañar. Al menos los dos primeros libros. Y también me he leído la saga de Cincuenta Sombras, y algunos de sus hijitos. Pero por dios, esto se está volviendo cansino.


¿No estáis vosotros cansados de que las modas llenen el mundo literario de copias y más copias, a menudo tan malas que no hay por dónde cogerlas? ¿Es que esos escritores son incapaces de pensar por sí mismos en una historia que no tenga que ver con lo nuevo y último que ha salido?

2 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo; si me lo preguntas; cincuenta sombras fue mi primera historia erotica; obviamente fue algo fuerte y novedoso en mi vida; pero santo Dios! cuantas replicas con diferentes portadas he visto hasta el dia de hoy!? sinceramente; del erotismo BDSM salvo unicamente a amos y mazmorras de Lena Valenti; ya que entre el sexo genial y los esculturales protagonistas; la trama va más alla de la cama y el sudor.
    esperemos que algun dia, las editoriales le dejen de meter tanta mierd* a este mundo genial de los libros... saluditos desde Colombia n.n

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    1. Como dijo Olivia, dudo que dejen de meter mierda... Mientras puedan ir sacando dinero de los lectores que quieren leer más y más de lo mismo. Si tiene éxito, ¿por qué no explotarlo? Asco de filosofía, sí, pero es la que da dinero.

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