jueves, 19 de junio de 2014

Reseña
La Luna de Medianoche, de Sherrilyn Kenyon


Datos Técnicos
Título: La Luna de Medianoche
Autora: Sherrilyn Kenyon
Editorial: Editorial deBolsillo
Páginas:


Sinopsis
En el pasado fue un hombre famoso que se daba a sí mismo y compartía su dinero sin pedir nada a cambio…hasta que las personas que lo rodeaban empezaron a tomarse demasiadas libertades. Ahora Aidan no quiere saber nada del mundo, ni de nadie que forme parte de él.
Nacida diosa del Olimpo, Leta lo desconoce todo acerca de la realidad terrenal. Pero un enemigo despiadado la ha obligado a salir de su reducto de ensueño. Perdida, ha llegado a las puertas de la casa del único hombre que puede ayudarla: Aidan. Los poderes inmortales de Leta tienen su origen en las emociones humanas, y el resentimiento de Aidan es el combustible que ella necesita para poner en marcha de nuevo sus defensas.
Cuando una brutal tormenta de invierno los acorrale, Aidan y Leta deberán servirse del único poder capaz de salvarlos…o matarlos a ambos. La confianza.


Historia
La sinopsis no le hace justicia en absoluto. Pero para nada. Es torpe y sin la mitad de la sustancia que tiene el libro. Pero bueno, eso no es a lo que vamos.

Tratamos con una historia de desarrollo, de volver a confiar. Es bonita, aunque va algo rápido para mi gusto.
Ahí está Aidan, amargado, deseando estar solo y punto, que lo dejen en paz. Pero aquí llega Leta, que acaba de salir de un profundo sueño porque Algos, el dios del dolor, ha sido invocado por un mortal (menudo sopla·%&- el tío). Ella acude a Aidan porque su ira hace más grandes sus poderes divinos, dado que ella no tiene sentimientos a los que recurrir (incoherencia de aúpa: la chica se pasa toooooooodo el libro SINTIENDO, y la salida del final de “la maldición de Zeus se está debilitando” me parece un as sacado de la manga).

A una velocidad abrumadora nace el romance, un romance intenso que augura acabar en desastre. Y es que ella es una diosa, y él es un mortal.

El final, como sucedió con el otro libro que leí de esta mujer, es un estropicio. A trancas y barrancas hacemos que Leta mate a Algos una vez derrotado, y Zeus la mata a ella, y, ¡oh, mira tú qué bien!, el bueno de Hades la devuelve a la vida para que esté con Aidan como humana. Pues no sé yo. Estaban mejor quedándose separados, era más realista.


Estilo
Si me pongo muy, pero que muy quisquillosa, la puntuación no es perfecta…Pero por lo demás me gusta. Descripciones agradables, no pesadas, y escenas de romance muy bien hechas.

Aunque también, como la otra vez, los momentos de dolor son algo…insulsos. Faltos de sustancia. No es como si sintieras nada de todo eso.


Personajes
Tenemos a los dos protagonistas…

Aidan me parece muy bien construido. Es coherente con su vida, un gran hombre que se ha visto arrastrado a la amargura por las personas que lo rodean. Pero, al final, logra volver a confiar.

Leta…ya no me parece tan bien. Si partimos de la base de que lleva una supuesta maldición de Zeus que le impide sentir, y se pasa todo el libro sintiendo…eso ya la hace algo incoherente, por mucha salida fácil que aparezca al final. Y no sé qué idea tendrán los demás de una diosa onírica, pero yo no de una Jackie Chan femenina, no sé cómo lo veis.

En cuanto a los secundarios, bueno, al uso, como siempre sucede. Los dos malos malosos que son malos sin ningún motivo, Donnie y Algos. Perséfone, una segunda salida fácil para alcanzar el final feliz. Hades, el poderoso dios del inframundo, convertido en un corderito tierno. Y la lista sigue, pero no vale la pena.


Otros
No tengo quejas de esta portada. Hay que decir que ese chico es bien guapo y todo eso…Ehem.


Lo mejor
—El desarrollo de Aidan


Lo peor
—Las salidas fáciles que evocan a un final forzosamente feliz


Nota final
Regular. De por sí, no me gustó tanto como otras obras de la misma autora, quizá porque es demasiado rápida para la historia que narra. Y además el final, las salidas fáciles…Desmejoran muchísimo lo que podría haber sido un libro precioso.

jueves, 5 de junio de 2014

Reseña
9 Sonatas Literarias

Hoy toca una reseña un poco narcisista. Sí, señores, reseñamos la antología en la que participamos y que salió en Abril par el Día del Libro. Sin más dilación, mi opinión de 9 Sonatas Literarias, una breve anotación por cada relato (no tengo ni idea de reseñar relatos cortos, míos o no míos xD)

Todo fin es un comienzo, de Aurora Seldon -> Muy buena (7). Una obra sorprendente sobre corazones rotos que se van curando, y relaciones problemáticas por las que luchar. Y además, fantasmas.

El Destino de un Ihnea, de Athalia’s -> Me niego a votar. ¿Qué puedo decir? Es nuestro pichoncito, ¿cómo podría?

Cielo de Invierno, de Bry Aizoo -> Muy buena (7). No es como me esperaba, pero incluso así me ha gustado, y el final me ha dejado con la boca abierta. ¡Vamos, Bry, como mínimo un epílogo chiquitín del reencuentro!

La Última Partitura, de Carol Leons -> Aceptable (5). Por lo general no me gustan mucho los relatos que son los pensamientos de un personaje, se pierden demasiados detalles.

Linus, de Freya Karstein -> Floja (4). Los personajes no me han convencido, y la relación tampoco. ¡El primer beso ni siquiera se ve!

Los Condenados, de Hendelie y Neith -> Muy buena (7). ¿Qué se puede decir de estas señoritas? Escriben genial, y este relato en concreto está lleno de brutalidad, sí, y también de una gran ternura. A mí al menos me enternece.

Rara Avis, de Mer González -> Magnífica (8). Cierto momento me lió un poco, pero por lo demás ha sido verdaderamente precioso. Igual me hubiera gustado ahondar más en Dorian y el accidente y demás, pero claro, es un relato corto.

La Rueda del Tiempo, de Sofía Olguín -> Muy floja (3). Aunque he leído otras cosas de esta escritora y me han encantado, no es el caso de este relato. Quizá es la cantidad de modismos, o que los personajes no me han llegado, o tal vez que esperaba una joya como ya le he leído en alguna ocasión.


Atrapados, por Nut -> Muy buena (7). Profundo y lleno de emociones y detalles. Pero ese final, por dios ¬¬ ¿Qué tenemos con los finales trágicos, eh, eh, eh? ¡Con lo bonito que son los finales felices!