miércoles, 20 de mayo de 2015

El Narrador

El narrador, a menudo el personaje olvidado, pero sin el cual no hay historia. Al fin y al cabo es quien la cuenta, ¿no?

Últimamente me ha dado por mirar mucho los narradores. Es increíble la cantidad de tipos que hay, que mezclan el tiempo con la persona.

Hay uno en concreto que me llama mucho la atención por las posibilidades que tiene, y me sorprende lo poco que se explota. Ya no digo que no se use, digo que cuando se usa se hace… mal. No encuentro otra palabra, simplemente no se aprovecha todo lo que se podría.

Me refiero a la primera persona del presente.

Últimamente he leído varios libros con este tipo de narrador, y en la mayoría he acabado con esa sensación de haber malgastado una narración con muchas posibilidades, dejándola en… poco más que nada.

A ver si logro explicarme.

La narración puede tener tres enfoques: acción, emoción y pensamiento. No me refiero a que sólo se pueda elegir uno, claro, sino que normalmente cada tipo de narrador se centra más en un enfoque.

Por norma general la tercera persona, en cualquier tiempo, está más centrado en la acción que en la emoción o el pensamiento. Ojo, que también se habla de pensamientos y sentimientos, naturalmente, pero al ser externo tiende a enfocarse más en la acción, ¿no?

De la segunda persona no puedo hablar demasiado. De hecho creo que nunca he leído ningún libro con este narrador, sólo algunos relatos cortos; yo misma lo uso para algunos fragmentos, pero no me acabo de sentir cómoda. Supongo que también se centra más en la acción, básicamente porque queda raro decirte a ti lo que sientes y piensas en determinadas circunstancias.

Y vamos a por la primera persona.

Tal y como yo lo veo, la clásica primera persona en pasado se centra en las emociones y pensamientos de los personajes. Ellos narran su pasado, cómo lo vivieron y sintieron, de modo que las acciones quedan relegadas a un segundo lugar en favor de todo lo demás. Si me apuras, hasta diría que se centra más en el pensamiento, sin dejar de lado la emoción, claro.

Pero ahora llegamos al narrador que nunca he entendido: la primera persona del presente.

No es que no entienda como se usa, ¿vale? De hecho en Athalia's tenemos una saga que utiliza este narrador.

Lo que no entiendo es que en la mayoría de los libros que he leído utilizando este tipo de narración… No la aprovechan en absoluto.

Tal y como yo lo veo debería ser absolutamente emocional. Se narran los eventos tal y como se viven en ese preciso instante, cómo se sienten. ¿Alguien más se ha fijado en que la mayoría de los libros que utilizan este narrador se limitan a narrar la acción y pasan de puntillas por los sentimientos?

Por ejemplo, no pude evitar echar en falta toda la emoción que podría haber habido en Aguas Oscuras. Es una obra que debería ser absolutamente emocionante, sufrida, agónica, pero es que no se llega a sentir nada de esto, la narración no lo transmite, ¡y eso que se utiliza la primera persona del presente! Debería sentirse todo esto, ¿no? Porque es lo que está viviendo la protagonista, mientras lo está viviendo, pero yo por lo menos no conseguí sentirme conectada con la historia en ningún momento.

Y como esto, pues otros muchos. Una novela a la que le tengo mucho cariño es El Círculo de Fuego. Mismo narrador, mismo fallo: que sí, hay cierta emoción, pero no se profundiza, no se vive como debería vivirse con un narrador así.

¿Y vosotros cómo lo veis? ¿Estáis de acuerdo, o me vais a empezar a tirar tomates?

3 comentarios:

  1. Yo pienso que depende del libro en sí. Por ejemplo, El círculo de fuego es una novela que adoro locamente y no creo que la autora utilizara mal la primera persona del presente, pero por ejemplo, en su saga Los Guardianes del Tiempo sí que me parece que podría aprovechar mucho más dicha técnica narrativa. Especialmente cuando narra más de un personaje, y cuando sucede todo lo que sucede.
    Sin embargo, hay otros libros, como por ejemplo Alianzas, donde sí que creo que las autoras se centraron principalmente en lo que sentían y pensaban los personajes, pues, realmente, no hay demasiada acción; es una novela de personajes antes que nada. Así que, no sé, pienso que todo depende de lo que el autor quiera transmitir con su libro, porque desde luego Iria y Selene consiguieron transmitir lo que sentían sus personajes, mientras que Marianne, al menos en lo que respecta a su trilogía, en mi opinión, no lo hizo.

    Personalmente no es una forma narrativa que me entusiasme. Me gusta el tiempo presente, sí, pero no deja de resultarme raro eso de "Me levanto de la cama y me pongo los zapatos". Sí, es una novela y tiene que haber descripciones, pero no deja de resultarme muy raro que el personaje te describa esas cosas de primera mano. Por eso yo prefiero emplear la tercera persona, al menos usando el presente, porque me resulta más realista, menos raro, que sea un narrador omnisciente el que te cuente lo que va haciendo el personaje. Claro que también utilizo dicha persona y dicho tiempo verbal para ahondar en pensamientos y emociones, y la verdad es que me gusta bastante más que si usara el tiempo pasado o la primera persona. Me siento cómoda escribiendo así. Y eso que empecé a hacerlo como un experimento :P

    En fin, me parece muy interesante esta entrada, estaré atenta para ir leyendo más :)
    ¡Saludos!

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    1. ¡Claro! Cada libro pide un narrador, por decirlo de alguna manera. Normalmente el escritor escoge aquel con el que se siente cómodo. En conjunto nosotras siempre habíamos escrito en primera persona del pasado, aunque en solitario nos atrevíamos con otros narradores, pero ahora estamos experimentando un poco más (estamos en medio de la última parte de una pequeña saga, que es en presente, precisamente).

      Pero la cuestión acaba siendo esa, que la historia pide lo que pide, y hay que dárselo, si se puede.

      Pero mira, ¿ves?, el presente en tercera persona creo que no lo hemos usado nunca.

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    2. ¡Exacto! Y es cosa del autor escoger al narrador adecuado para cada novela, aunque hay ocasiones en que los escritores no tenemos más remedio que aceptar el que más encaja, en el sentido de que, la mayoría de las veces, no escogemos :P (No sé si me he explicado bien xD)

      A mí me gusta eso de experimentar con los narradores. A veces, en una sola novela, utilizo distintos tipos de narración. Me gusta, por ejemplo, poner algún extracto en primera persona y presente por algunos de los personajes, mientras que el resto de la narración está en tercera persona y pasado. O alternar, claro, entre presente y pasado, al pasar de la narración actual a explicar un recuerdo. En primera persona principalmente.

      Lo de la tercera persona en presente, como digo, fue un experimento. La historia me pedía que tratara de escribir así en lugar de emplear el pasado o la primera persona (especialmente porque en esa novela hay muchísimos personajes, así que no me cuadraba usar la primera persona). Y me ha gustado tanto, que he empezado otra novela, con menos personajes, y también estoy usando la tercera persona y el presente.
      La verdad es que me encanta, os animo a que lo probéis a ver qué os parece :)

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