domingo, 7 de agosto de 2016

Minireseña:
Verdades y mentiras, de Nora Roberts



Empecé este libro al menos dos veces antes de conseguir leérmelo bien, y la verdad es que me puse por lealtad, porque me gusta mucho Nora Roberts. Se basa en algo que a mí me disgusta muchísimo, que es el mundo del famoseo. Desprecio lo mucho que importa quién se casa con quién y quién le pone los cuernos a quién, y lo poco que sé del modo de vida de esa gente me disgusta todavía más.

Verdaderamente, el libro va de eso, puesto que trata de escribir la biografía de una famosa actriz. He sido totalmente incapaz de cogerle una pizca de cariño a Eve; es ni más ni menos que lo que se dice a sí misma, o sea ser, fría e insensible, por no hablar de arrogante y egoísta. Es una mujer dispuesta a todo por conseguir sus objetivos, y da igual a quién arrolle por el camino.

He tardado más de medio libro en cogerle el gusto. Paul me parecía imbécil, Eve ya lo he dicho, el ambiente era pura hipocresía, y en general, salvo la propia Julia y su hijo Brandon, todo me ha parecido… muy del mundo de los famosillos.

Al final, no obstante, la cosa va mejorando. Se desvelan secretos, que por poco que me guste Eve, sí han sido interesantes. Nora Roberts ha creado un entramado de pequeñas historias que se entrelazan entre sí, hasta llegar al gran final… Y cuando llegas a ese gran final, todavía queda lo peor por llegar: ha habido un asesinato relacionado con toda esta historia, y hay que descubrir quién es el culpable.

3. Para Pasar el Rato

domingo, 24 de julio de 2016

Minireseña:
Déjame saber quién eres, de Estefania Yepes



Es uno de estos libros a los que doy una oportunidad tras leer la preview, y como me ha pasado en otras ocasiones, al final la lectura no vale tanto como parece con las primeras páginas. 

Aunque la historia tiene buena pinta, bastante fuerza y cierta intriga, va perdiendo fuelle conforme avanza, resolviendo interrogantes de manera anodina o sin resolverlos en absoluto.

La protagonista me iba resultando más tonta conforme pasaban las páginas, era hipócrita, mentirosa y guardaba secretos estúpidos a sus seres queridos. Sus reacciones son aniñadas, egoístas y algo atolondradas, lo que choca, porque no es una mocosa que digamos.

El argumento secundario de las cartas y el vestido me ha resultado soso e innecesario. No aporta nada, no de la manera en que se plantea. Son muchas vueltas para absolutamente nada.

Sumado a todo esto está el hecho de que la versión kindle para móvil es nefasta. No sé si es así de origen, pero vaya, la editorial se ha lucido con intros en medio de una frase y puntos seguidos que eran puntos y aparte, no hablemos ya de redundancias, nombres equivocados y párrafos interminables.

Una lectura, en general, que me ha resultado anodina, y hacia la mitad costaba seguir leyendo.

2. No Vale Mucho

domingo, 17 de julio de 2016

Minireseña:
Un Hombre que Promete, de Adele Ashworth


Es un libro que ya me he leído un par de veces antes, aunque nunca le había llegado a hacer la reseña, en buena medida porque me deja tan tontita que se me olvida.

Es definitivo que tengo algo con los protagonistas imperfectos. Con los “tullidos”, con los “discapacitados”, con personas que la sociedad mira por encima del  hombro con desprecio o con inmensa compasión, como si fueran menos persona (o, como dicen el libro, “infrahumanos).

El protagonista masculino, Thomas, es un claro ejemplo de todo esto. Desde el principio se hace notar una profunda cojera, aunque tardas bastante en darte cuenta de la extensión de sus heridas. Pero es mucho más que “ese pobre cojo”. Es un hombre intenso, de una devoción deliciosa y perfecta, que no quiere ver ni tratar a Madeleine, la protagonista femenina, como a objeto de sus deseos sexuales. Porque sí, la desea, pero quiere de ella mucho más que su cuerpo.

Este libro se cuenta entre mis favoritos por él, Thomas, por toda esa devoción, por todo lo que hace, todo lo que teme. Lo adoro por su inseguridad, por su esfuerzo, por su ternura, que va mucho más allá de los dos o tres momentos sexuales del libro. Cada gesto, cada sonrisa y cada mirada es una señal de toda esa ternura. Me encanta.

Y de hecho, el libro no cuenta con la nota máxima precisamente por la propia Madeleine, que de por sí es un personaje que no me dice nada (una mujer de sexualidad suelta que se ha hecho a sí misma), que se me hace un poco cansina con su “ay no, amor no”, y que me parece estúpida de remate hacia el final del libro, cuando monta en cólera y saca conclusiones salidas de ninguna parte cuando Thomas le está desnudando su corazón.

Así que el libro es precioso, el romance encantador, el protagonista masculino absolutamente delicioso, y se puede pasar de la tontería de la prota femenina.

4. Recomendado

domingo, 3 de julio de 2016

La Traición de Orion
¡Ya a la venta!

Sé que soy muy pesada, pero ¡Orion ya está a la venta! *-* Es una sensación contradictoria, porque en parte es tu bebé y quieres que todo el mundo lo admire, pero al mismo tiempo temes por él… ¡Qué difícil es la vida del escritor!


Si alguno de vosotros quiere echarle un vistazo a la novela, ya sabéis que tenéis la ficha aquí, y ahora también enlaza a su compra en amazon. ¡No dudéis en echar una mirada, ¿vale?!

miércoles, 29 de junio de 2016

Novedades:
La Traición de Orion


Como muchos ya sabéis (lo posteamos aquí a finales del mes pasado, y lo hemos informado en el grupo de Athalia’s), muy pronto vamos a publicar nuestra nueva novela. Ya podéis ver la portada, de la que, así con humildad, podemos decir que estamos muuuuy orgullosas… ¿Y quién no? ¿Habéis visto esos contrastes, esa luz, ese color?

Nosotras hacemos lo posible para que las portadas tengan mucho que ver con la historia que hay dentro del libro. Este caso no es una excepción. Estáis mirando a los ojos a Orion, el protagonista de la novela… en uno de sus momentos más angustiosos. Uno de ellos. Hay más.

Si queréis saber de qué va, la sinopsis:


Orion, llamado El Niño Prodigio entre los círculos mágicos, ha intentado encajar en un mundo donde la magia lo gobierna todo. Desgraciadamente no hay lugar para alguien como él.

Ahora intentan arrebatarle todo lo que le hace ser quien es.

Es el momento de decidir qué hacer. ¿Debe permanecer fiel a su naturaleza, o convertirse en aquello a los que todos temen?


La Traición de Orion es una novela de fantasía con tintes románticos y con mucho, mucho drama… Así que a quienes les guste soltar alguna lagrimita, ya sabéis ;)

En especial es para los amantes de las novelas sobre magia, como se puede ver. Y es que Orion es, entre otras cosas, un prodigio en el dominio de los elementos.

¡Muy pronto en Amazon! Y entre tanto, podéis visitar su página aquí. También tenéis primeros capítulos para ir hincando el diente.

domingo, 19 de junio de 2016

Minireseña:
Un Héroe en Nueva York, de Nora Roberts


Hace unos días hablaba con mi hermana sobre el poco caso que se hacen a esos personajes con hijos, como si ya no merecieran un romance épico. Por suerte estoy encontrando varias novelas de este estilo, con niños, y me encantan.

Esta no podría ser menos.

En esta ocasión tenemos a la madre divorciada y su hijo, que apenas recuerda a su padre, y encuentra su héroe particular dos pisos más abajo en su bloque: el dibujante de sus comics favoritos. El dibujante, Mitch, se siente encantado con el niño, y también muy atraído por la madre, con la que empieza a haber un jugueteo para espanto de ella, que no quiere tener relaciones.

En general es una historia sin grandes miras. Trata en esencia de abrir el corazón una segunda vez, de enamorarse incluso aunque no tenga veinte años sino algunos más.

Me ha encantado porque en este caso el niño, Radley, no es el clásico mocoso odioso que dice “ah, ahora vienes tú a quitarme a mi madre, pues no señor”, sino que Mitch le gusta, le gusta mucho, y de hecho quiere que se case con su madre para que así puedan ser una familia y se convierta en su padre.

Me ha parecido un libro precioso.

Eso sí, se nota el tiempo; Un Héroe en Nueva York tiene tal que mi edad (¡uff! Una se siente vieja), con lo que no es de extrañar que no sea una obra maestra. Algunas cosillas van apareciendo sin motivo aparente (como cierta llamada hacia el final del libro) pero muy convenientemente, si entendéis lo que quiero decir.

Aun así me ha encantado, muchísimo. Es dulce y tierno y real.


4. Recomendado

domingo, 12 de junio de 2016

Minireseña:
Omnia, de Laura Gallego


Por lo que se decía del libro, incluso por el aspecto, las ilustraciones, la propia sinopsis, me esperaba una historia más infantil, aunque no por ello desdeñable. Me he encontrado con una pequeña maravilla, muy propia de Laura.

Claro, es un libro «para niños», si lo queremos llamar así. Es más dulce, más tierno, pero está lleno de… todo. Hay amistad, amor fraternal, vínculos con el hogar, e incluso un peligro al que un niño no debería enfrentarse. Hay magia, a su modo, y toda clase de criaturas fantásticas, y una increíble naturalidad en un «mundo» distinto al nuestro.

De verdad, no sé qué se puede decir sobre esta obra sin entrar en spoilers mayores. Solo puedo decir que ha sido mucho más de lo que me esperaba, y que es una historia muy tierna y aun así muy completa, incluso para lectores que ya no tengamos diez, ni doce, ni catorce años, sino unos cuantos más.


5. ¡Léelo!

sábado, 4 de junio de 2016

Próxima novela
La Traición de Orion




¡Noticias frescas! ¡Athalia’s publica un nuevo libro!

Este verano, con razón del concurso Indie de Amazon, vamos a publicar una obra de fantasía, drama y muchas emociones: La Traición de Orion. Es una de las historias más largas que hemos publicado, y tenemos muchas ganas de sacarla al mundo.

Por ahora, la sinopsis:


Orion, llamado El Niño Prodigio entre los círculos mágicos, ha intentado encajar en un mundo donde la magia lo gobierna todo. Desgraciadamente no hay lugar para alguien como él.
Ahora intentan arrebatarle todo lo que le hace ser quien es.
Es el momento de decidir qué hacer. ¿Debe permanecer fiel a su naturaleza, o convertirse en aquello a los que todos temen?



Si alguno de vosotros está interesado, por ahora se puede leer el primer capítulo en la web.

¡Pronto más información!

domingo, 29 de mayo de 2016

Minireseña:
Magos, amantes y ladrones, de Nora Roberts


Recuerdo que este libro ya lo leí hace algunos años y por algún motivo no lo disfruté. Quizá había demasiado rollo ladronzuelo. Al darle una segunda releída ahora sí me ha gustado, pero no tanto como hubiera querido.

Este es un libro de «le falta».

Para ser de Nora Roberts, le falta documentación a mansalva en la parte de magia; no sé si no encontró, si no supo, si no buscó, o si decidió no enseñar los trucos que hacen que la magia sea magia, pero a mí por lo menos me decepcionó.

También le falta y mucho una evolución en la relación de Nathaniel y Luke. Es tan fácil, tan inmediato, que no resulta nada creíble. Una nueva decepción.

En cambio, la relación entre Luke y Roxanne está muy bien hecha y mejor expresada. Ambos son personajes con mucho carácter y un obstáculo en su romance (o al menos eso piensa él): son casi hermanos, se han criado juntos, y entonces el deseo que sienten el uno por el otro ralla el incesto. O, de nuevo, eso considera Luke, porque Roxanne tiene otras ideas.

En general el libro está muy bien. Habla de lealtad y de magia, y de sacrificios y secretos. También nos muestra una parte del… negocio familiar, que no es bonita, pero a la vez tiene un encanto especial, sobre todo si te gusta Robin Hood.

Pero «le falta». Le falta desarrollo en algunos puntos, lo que es una verdadera pena.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 22 de mayo de 2016

Minireseña:
Steelheart (Steelheart 1),
de Brandon Sanderson


Vale, no estaba segura de qué esperar de este libro. El rollo superhéroe/supervillano me parecía taaaan americano. Y sí, vale, es bastante eso.

Es un mundo donde algunas personas, los épicos, han adquirido increíbles poderes. Pero totalmente increíbles. Predecir el futuro, ser invulnerables a cualquier ataque, fuerza sobrehumana, crear ilusiones… Eso sí, cada épico tiene una debilidad. Tienden a ser debilidades muy raras, pero las tienen.

Y esos épicos parecen ver a la humanidad como si fueran escoria. Basura. Cosas prescindibles y de las que hacer uso.

Estamos en un mundo muy duro donde nuestro protagonista está dispuesto a todo por cobrarse su venganza.
Vale, puedo decir que el chico me parece muy niño. Tiene dieciocho años, con lo que no es precisamente un adulto con la cabeza bien puesta sobre los hombros, pero me ha parecido excesivamente niño. Está obsesionado y su vida tiene un solo objetivo.

Al menos es noble, cosa que no se puede decir de todos. Megan, por ejemplo, me disgustó desde la primera página, y en la última todavía la detestaba. En cambio, hay otros personajes del grupo que se hacen querer, y mucho. El Profesor, por ejemplo, y a pesar de todo, me ha hecho cogerle mucho cariño.
Y acabas el libro y dices… vale, ¿y el siguiente? Lo quiero ya. ¿Dónde está?

En esta novela se cierra un capítulo en la historia, pero hay mucho más por ver, y estoy deseando hacerlo.


4. Recomendado

domingo, 15 de mayo de 2016

Minireseña:
En Busca de un Sueño (Trilogía de los Sueños 3),
de Nora Roberts


Esperaba más de este libro. No sé exactamente el qué. Quizá se ha debido a un principio aburrido (¿Y yo por qué quiero saber que Felipe fue un cobarde y tras la muerte de Serafina siguió con su vida tan campante? ¿Y qué me importa cómo comenzó el falsísimo romance de Laura con Peter?), o a que la historia en sí no ha sido gran cosa. No ha tenido toda la fuerza que esperaba.

De verdad que no es ni de lejos la mejor trilogía, no hablemos de la mejor novela, de Nora Roberts. Laura sigue siendo igual de altruista, dulce y encantadora, pero no hay nada más que despunte. El chico de turno, Michael, me ha parecido totalmente genial, pero es verdad que le falta un poco de… desarrollo.

Sabes que Michael ha matado por dinero del mismo modo sabes que se alistó en los marines: porque se comenta brevemente y punto. No sabes qué lleva a qué punto de su vida, ni en qué le ha afectado. Me parece que los eventos pasados que se le atribuyen no son más que una lista de cosas al azar para darle un poco de sensación de profundidad, y así, sencillamente, aparece sin más como el potencial amante de Laura.

Su romance me ha parecido muy dulce, eso sí, y el modo en que Michael se sentía demasiado poco para ella ha sido encantador.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 8 de mayo de 2016

Minireseña:
El Rithmatista, de Brandon Sanderson


Voy a admitirlo: me costó un poco cogerle el gusto a esta novela. Tenía un ritmo lento, y unos personajes algo endebles. El chico de turno no me decía mucho; su obsesión no me parecía del todo saludable. Y la chica, bueno, no me gustaba su actitud ácida y dramática. Me cuesta leer si no me gustan los personajes; no necesito empatizar ni identificarme con ellos, pero me tienen que caer bien.

No obstante, el tema de la rithmática me fue atrayendo, me motivaba a seguir con la lectura. ¡Y menos mal!

Como siempre, el mundo que Brandon Sanderson ha creado ha sido increíble. Los detalles sobre las islas, los engranajes, la maquinaria… y cómo algunas personas tienen la capacidad de hacer que sus dibujos con tiza ¡cobren vida! Y no como una habilidad sobrenatural y perfecta, sino una que necesita mucho talento, mucho estudio y control.

La historia va cogiendo ritmo cuanto más te adentras en ciertos peligros… No soy muy de tramas policíacas, pero ay, señor, este hombre ha conseguido absorberme.

Claro, no es uno de mis libros favoritos de Brandon Sanderson. Ese título lo sigue teniendo Elantris. Pero de la mitad adelante me ha tenido incapaz de soltarlo.

Y esa escena final… dios mío, eso sí que me ha encantado. Ha sido increíble.

Y aunque sé que no vas a leerlo, querido Brandon Sanderson, te lo voy a decir de todos modos: haz el puñetero favor de escribir la segunda parte, porque esto no se puede quedar así. Gracias.


4. Recomendado

domingo, 1 de mayo de 2016

Minireseña:
Compartir un sueño (Trilogía de los Sueños 2),
de Nora Roberts


Pues la verdad, al ver que el segundo libro de la trilogía era de Kate y un vete-a-saber-quién me dieron ganas de resoplar. De hecho, resoplé. Yo quería Laura, puñetas.

Pero me ha ido sorprendiendo darme cuenta de que Kate me gusta mucho, y también Byron, el maromo de turno. Me han parecido muy tiernos. Bueno, él muy tierno, y ella un cúmulo de inseguridades escudadas detrás de una necesidad enfermiza de ser la mejor en todos los ámbitos de la vida, todo aderezado con una mente excesivamente analítica que forma parte de su encanto.

En realidad la novela no tiene mucho más que eso. Hay un casillo de desfalco de dinero del que acusan a Kate, aunque para ser un caso policíaco, es el menos currado por Nora Roberts, con diferencia. Te hueles el culpable a kilómetros, así que, en realidad, no es más que un aderezo para acompañar el desarrollo de la relación, que es, por cierto, muy bonita.


3. Para Pasar el Rato

domingo, 24 de abril de 2016

Minireseña:
Un sueño Atrevido (Trilogía de los Sueños 1),
de Nora Roberts


Me ha costado mucho cogerle el gusto a este libro. La protagonista, Margo, me ha caído gorda desde su primera aparición a los doce añitos, y no ha dejado de caerme gorda hasta la ultimísima página.

Me ha parecido una persona arrogante, egocéntrica, y que se ha ganado a pulso todas las desgracias que le han pasado, y que desde luego no se merece ni de lejos la devoción y la paciencia de los demás personajes. Margo por su cuenta se busca todas las mierdas. Si vas detrás de la fama y la gloria de la televisión y las revistas, si vas a ese mundo superficial del famoseo, sabes que tarde o temprano te va a estallar en la cara. Pues a ella le estalla. Se siente, bonita, haberlo pensado antes.

Hasta más de la mitad del libro (más, mucho más) no le he cogido aprecio a los protagonistas. Me interesaba, eso sí, ir a por la novela de Laura, y Josh se me fue ganando el corazoncito. Su amor está más que desperdiciado en Margo, pero en fin, estas cosas no se eligen.


2. No Vale Mucho

domingo, 17 de abril de 2016

Minireseña:
No entrabas en mis planes, de Anna García


Los que me conocen ya sabréis que yo no dejo libros a medias. Va en contra de mis principios. Me los acabo, cueste lo que cueste. Muy pocas, pero que MUY POCAS veces me he encontrado ante una novela que no he podido terminar.

Pero este… este me ha ganado el pulso. En el 42% (en Kindle) era dejarlo, romper el móvil o arrancarme los ojos.

No sé muy bien cómo hacer esta reseña sin sonar excesivamente agresiva, pero, de nuevo, quienes me conozcan sabrán que puedo ser más basta que un arado, así que pido perdón, pero es que…

Soberana mierda de libro, por favor.

Esta novela, si acaso puede merecer tal nombre, carece de historia, ya para empezar. Algunos libros no tienen un hilo argumental en sí, sino que siguen las vivencias de los personajes. Y no pasa nada.

Pero sí pasa cuando esos personajes son así.

No sé por dónde empezar a enumerar. ¿Tal vez por don “no soy un hombre sin escrúpulos, pero me follé a una chica, la dejé preñada, le di pasta para que abortara y me olvidé de ella y de asegurarme de que no hubiera parido a mi hijo”? ¿O puede que doña “tú yo nunca tendremos nada pero a la mínima de cambio te como la boca y lo que no es la boca”?

Solo hay dos personajes con un mínimo de coherencia. Uno es un niño de cuatro años, y es sordo (motivo principal por el que decidí leer el libro). El otro es Chris, el adolescente de turno, el único del que se entiende la actitud errática.

Los demás ya no es que sean planos e insulsos, es que son inverosímiles. Desde los protagonistas absolutos hasta los secundarios más lejanos, no hay ni uno que tenga un mínimo de coherencia. Son personas adultas de más de treinta años y se comportan como adolescentes con un chute extra de hormonas.

Se supone que estamos ante personajes fuertes (Livvy es Capitana, y Aarón es Teniente), pero el único fuerte (y de la peor manera) es él. Ella, en cambio, sigue siendo una damita en apuros en todo momento, y una mártir, y más indecisa que mi abuela, que lo era mucho.

Jimmy es un retrasado, la hija de Livvy es gilipollas, Livvy repito que es una mártir imperdonable, Aarón un cabrón sin sentimientos.

Y si hablamos del romance, es el más plano, incoherente e inverosímil que me he encontrado JAMÁS, incluso más que los personajes, lo cual ya es mucho decir. La atracción es inmediata y los sentimientos no van apareciendo, sino que de pronto “ah, no, verás, es que estoy enamorado, tía”. Venga, hombre.

Y sí, estoy siendo muy dura. Puede que no lo fuera tanto si no hubiera visto 103 reseñas de 5 estrellas en amazon.

Esto ya no es cuestión de gustos, amigos míos, no; ya no es cuestión de que no me guste esta clase de personaje por X o por B. Se trata de que, no entiendo muy bien por qué, cada vez hay más personas a las que les importa un comino la coherencia, la verosimilitud, la continuidad o el argumento: quieren chicha, quieren dramas y porno. ¿Y qué, que el estilo sea penoso, no haya historia y los personajes carezcan de sentido? ¡Hay sexo! ¡Hay líos! ¡Hay mierdas!

Llegados a este punto, estoy avergonzada como escritora, y estoy avergonzada como lectora. Es muy grave que un libro te haga sentir así.

1. Desastre

domingo, 10 de abril de 2016

Minireseña:
El Despertar (Infinity Blade 1),
de Brandon Sanderson


Dentro de que no ha sido un libro malo, me ha parecido de lo peor que he leído de este autor.

Se me ha hecho soso (no malo, sino soso) durante la primera mitad, aunque al final coge mucha marcha y te deja con ganas de más. No obstante, sigue careciendo de lo que hace especial los libros de este hombre. El experimento (escribir la novela de algo que ya existe) no le terminó de salir bien, en mi opinión.

Eso no quita que se pueda leer y esté bien de todos modos. Simplemente no está tan bien como otros de sus libros. Todo escritor tiene sus más y sus menos.

3. Para Pasar el Rato

domingo, 3 de abril de 2016

Minireseña:
Colinas Negras, de Nora Roberts


Tenía el recuerdo de que este libro no me gustó la primera vez que lo leí, y no estaba segura de por qué. Recordaba algunas cosas (como la actuación de Baby, el animal más bonito y maravilloso y tierno del refugio), pero no exactamente cuál era el problema que tenía con la lectura.

Después de releerlo puedo entender que en una época en que era demasiado ingenua, demasiado romántica, la novela pudiera disgustarme.

La historia que narra es distinta, y está muy bien llevada. El asunto del refugio es una muestra de cómo funcionan las cosas allí, y cómo hay personas a favor y personas en contra (yo, sinceramente, si tengo un animal que en libertad se va a morir, creo que está bien mantenerlo a salvo… no sé). La locura del (valga la redundancia) loco de turno es espeluznante y está perfectamente hilada.

El fallo que tuvo para mí esta novela en el pasado fue el romance; o mejor dicho, el pasado de ese romance.

En el pasado, ambos protagonistas se aman, se han amado siempre… pero con el tiempo, se dejan. Es así, cortan diciendo que lo suyo no va a funcionar por la distancia, aunque él tiene otros motivos para hacerlo. No motivos nobles… o al menos, a mí no me lo parecen. El «lo hago por tu bien» no me parece noble.

En todo caso, en ese entonces no me pareció lógico que después de hacerse tanto daño, después del egoísmo y el orgullo, el romance siguiera adelante. Pero ahora entiendo, me guste o no, que a veces sencillamente «no es el momento», y hasta que llega ese momento (hasta que las personas somos lo que debemos ser), el amor se estanca.

No diré que me guste que tenga que ser así. Creo que tiene que haber otros modos, otras maneras, de ser la persona que debes ser sin necesidad de renunciar al amor por ello.

Pero sí puedo decir, para no alargarlo más, que en esta novela se puede entender, y que al final, a pesar de todo, triunfa el amor y los malos reciben su merecido.


4. Recomendado

viernes, 18 de marzo de 2016

¡Nuevo Libro Publicado!

Pues sí, lo sabemos, lo sabemos... está esto un poco parado, ¡pero, chicas, ni siquiera dos personas dan para todo! Hemos estado ocupaditas con...

*redoble de tambores*


Ta-daaaaa ~

Publicamos un nuevo libro, ¡y no solo eso! Es, ni más ni menos, que el cuarto y último de la saga Sombras Grises. ¡Estamos contentísimas!

¿Que de qué va? Aquí la sinopsis:

Hamlet despierta en el ambiente aséptico de la morgue.
No sabe cómo ha llegado allí. No sabe cuánto tiempo ha pasado, y tampoco que todos lo han dado ya por perdido...
Todos salvo una persona.

Si os interesa echarle un vistazo, ya está en la web disponible para haceros con él ^_^

Y con el cierre de la serie, nos despedimos cariñosamente de nuestra saga. Empezó siendo un experimento de escritores, ¡y mirad lo lejos que ha llegado!


domingo, 21 de febrero de 2016

Mini-reseña:
Encantos ocultos, de Adele Ashworth


Esta es una novela a la que no me enganché desde un principio, pero coge ritmo en seguida. Es fácil encandilarse tanto con la actitud relajada y juguetona de Jonathan, que tiene mucha más profundidad de la que parece, como con la protagonista femenina, Natalie, que es inteligente y un poco calculadora sin perder su encanto y dulzura ingenua.

El estilo de Adele Ashworth es un poco cargante, eso sí, en un sentido descriptivo. Muchísima descripción, muy larga, y muchas veces también innecesaria. Vaya, dudo que necesitara saber la altura de las patillas de cuatro nobles que se encuentran una única vez.

La historia en sí engancha, y los giros de tuerca que hay alrededor de las esmeraldas y de las necesidades de Natalie, su deseo por el Caballero Negro… son geniales. Muchas veces cuando hay demasiados giros resulta artificial y pesado, pero en este caso cada uno está hecho con tal inteligencia que no puedes evitar admirarte.

4. Recomendado

domingo, 14 de febrero de 2016

San Valentín 2016
Nawe, El Héroe (El Círculo de las Almas 4)
Capítulo XI


Año 183 de la Era del León de Oro

7 del Sol Naciente

El silencio cayó en la habitación. Nawe solo podía oír su propia respiración, el retumbo de su errático corazón. ¿Qué había dicho? ¿Qué había hecho? ¿Era eso una declaración? Pero no podía. Era solo una chiquilla; era solo una muchacha que merecía algo más, algo mejor.
Y aun así Neri lo miraba, atónita y deliciosamente ruborizada. Se había llevado la mano a los labios, azorada.
—V-vaya… —susurró la chica—. No esperaba conquistarte así. ¿L-lo he hecho? Tú… ¡Cielos! ¡Me quieres! —Una sonrisa iluminó su sonrojado rostro, y Nawe sufrió el embiste del fuego en sus entrañas—. ¿¡De verdad!?
—Eso no significa nada —masculló, intentando enmendar su error, intentando… prevenirla—. Sigo sin ser un hombre conveniente para ti, ¿no lo entiendes?
Ella hizo un gesto peligrosamente parecido al que haría para quitarle importancia a sus palabras, como si no significaran nada.
—Me da igual lo que digas ahora —dijo la camarera—, ¡Oh, Nawe, te quiero!
Se aproximó, y él, impotente, interpuso los brazos para impedir que llegara hasta él.
—Si te acercas más no respondo de mí mismo —advirtió con un gruñido—. ¿Me estás entendiendo?
—Que sí, que sí… Que si me acerco me harás cosas carnales. Oh, cállate y deja que te abrace. ¡Te quiero y me quieres y soy feliz!
—¡No tienes ni idea de lo que estás hablando!
Ahí estaba, al alcance de sus manos, y él quería tanto estrecharla… besarla otra vez. Malditos fueran los dioses, pensaba, sí, estaba totalmente enamorado de Neri. Cómo había sucedido, lo ignoraba. Había tratado de pasar por alto el atisbo de deseo. Había tomado el creciente afecto y le había puesto el nombre de compasión y empatía.
No sentía compasión hacia la muchacha. Sus sentimientos por ella iban mucho más allá, y ya era tarde para negarlo. Pero todavía tenía que protegerla de sí misma… y de él.
Y Neri, inconsciente como estaba, le cogió los brazos y trató de acercarse otra vez. Nawe se resistió.
—Eres un tozudo —lo acusó, frunciendo los labios—. ¡Déjate querer, al menos por mí! No me importa si quieres besarme o empotrarme contra la cama, ¡pero déjame quererte! Llevo muchos años en una taberna, ¡lo sé cuando un hombre es apasionado!
—No sabes nada de la pasión, pero como te acerques una pulgada más lo vas a descubrir. Es la última oportunidad que tienes. Aléjate de mí, Neri, porque no soy una buena persona.
Pero para ella parecía imposible, porque con un resoplido volvió a cogerle los brazos, apartarlos de su camino hacia él. Quería acercarse.
Nawe se rindió. Lo sintió en sus músculos, en sus huesos, en el corazón y las entrañas. Todo se relajó. Todo dejó de luchar, y por el contrario su cuerpo entero confabuló en su contra.
La tomó entre los brazos hasta entonces intentaban alejarla y la atrajo con fuerza.
—Tú lo has querido —le gruñó, amenazador.
Volvió a besarla. Volvió a abatirse sobre su boca con desespero, con pasión, con la necesidad acuciante de saborearla una vez más. Esos labios se curvaron contra los suyos, pero, que los dioses lo perdonaran, no fue para rechazarlo. Neri estaba sonriendo, y mientras lo hacía le puso una mano en la nuca y lo respondió con deliciosa torpeza.
La pequeña camarera le estaba devolviendo el beso.
Con una impotente exhalación Nawe la apretó con más fuerza. La necesitaba. Más que sus labios, quería mucho más. Lamió los labios, y ella los entreabrió para cederle el paso.
El joven metió la lengua con un bronco jadeo. Saboreó la dulzura de su boca, lamió los dientes, el paladar.
—Neri… —musitó, siendo apenas consciente de que la palabra se ahogaba entre los dos—. No sabes lo que has hecho. No sabes… lo que has hecho.
Y en aquellos momentos ni siquiera le importaba. A ella tampoco: apretándolo contra sí, apretándose contra él, lo besó con la misma vehemencia, con el mismo ardor, con la misma pasión.
Nawe de pronto la agarró de la cintura, giró y la puso contra la pared. Neri no llegó a pisar el suelo. El joven encajó las caderas entre sus piernas y la sostuvo con su propio cuerpo, la estrechó, lamió el interior de su boca, los labios jugosos, y con las manos comenzó a tocarla donde nunca antes un hombre la había tocado jamás.
La muchacha, incapaz de permanecer inmóvil, apretó la nuca del hombre, envolvió su cintura con las piernas e inspiró hondo ante el indiscriminado y bienvenido asalto.
Entonces una de las manos de Nawe, la que no la sujetaba, encontró casi por accidente su pecho, y los dedos se arquearon para apretar.
Ella gimió.
—N-Nawe —lo llamó, y el joven gruñó.
—Tarde para decirme que pare —masculló.
Para dejar clara su postura apretó su seno con ardor y hundió la boca en el hueco de su cuello, devorándola.
Entonces ella le acarició el pelo. Nawe se estremeció, notando calor y frío al mismo tiempo, subiendo y bajando por su pecho. Tragó saliva y alzó la cabeza mientras ella decía en un murmullo:
—No iba a decirte eso.
—¿Ah, no? —musitó Nawe con la voz espesa, temblorosa por la pasión, por el deseo, y también por la ternura que no estaba acostumbrado a sentir.
—No… —Distrayéndolo, desarmándolo, Neri entrelazó los dedos con los rebeldes mechones de su cabello—. Iba a decirte que te quiero.
—Dioses.
Incapaz de resistirse él volvió a besarla en la boca. Movió las caderas, encajándolas todavía más contra las de la muchacha. Ahí era donde quería estar. Lo necesitaba. Ella contuvo el aliento al principio, y después entre beso y beso musitó:
—Si lo que quieres es entrar, deberíamos quitarnos la ropa primero.
Una diminuta parte de él se preguntó qué podía saber ella sobre lo que significaban sus palabras. Otra replicaba que, en esencia, lo mismo que él, que nunca se había interesado por ninguna mujer.
Pero la mayor parte de su mente, subyugada al deseo y los instintos más primitivos, solo gruñó «sí, maldita ropa».
Movido por esos instintos, Nawe la tomó en volandas y la lanzó sobre la cama. Sin darle tiempo a respirar se abalanzó sobre ella para besarla de nuevo.
Neri rio, como si aquello fuera… divertido. Pero también lo correspondió, y con cuidado trató de quitarle la camisa morada y manchada de sangre seca.
El joven gruñó. Le apartó las manos y se retiró la prenda con brusquedad. No pensó en absoluto en sus heridas, pues en un momento así, ¿cómo iba a sentirlas? Al quedar su torso desnudo volvió a besar a la muchacha en la boca, bebiéndola con desespero mientras sus manos buscaban los cordones que ajustaban el corpiño de Neri.
Encontró los cordones, pero no tenía tiempo para desatarlos, así que los rompió a tirones.
—Bruuuto… —dijo la muchacha, divertida, pero no se apartó de su boca ni un instante, ni dejó de tocar sus costados, rozar su espalda sin llegar a alcanzar sus heridas.
Sin escuchar en realidad, Nawe logró deshacer —romper— todos los nudos, y el corsé se abrió sobre el cuerpo de Neri. Con brusquedad y tironeando hasta desgarrar una costura, logró quitárselo. Debajo llevaba una camisa. El hombre gruñó, frustrado.
—¡Por qué demonios tienes tanta ropa! —exclamó entre dientes, y a tirones se la intentó quitar.
—¡Disculpa, pero también llevas bastante ropa! —rio Neri, que movió las manos para desatarse las cintas que sujetaban su falda.
Al quitarle las prendas Nawe se dio cuenta de que debajo únicamente llevaba las calzas: su vientre, sus hombros y sus pechos quedaron desnudos, expuestos. El hombre sintió un fuerte nudo en la garganta y en el estómago, y tendió una mano, casi temeroso, para acariciar la piel caliente de sus senos.
Ella cerró los ojos, pero no con desagrado, porque cuando lo llamó su voz era ahogada, anhelante. Nawe tembló. Sus labios formularon las palabras —esto no está bien—, pero no tenía aliento para pronunciarlas.
En lugar de intentarlo de nuevo inclinó la cabeza y besó la jugosa boca de la muchacha. Neri lo tomó del rostro, respondió a sus besos con el mismo fervor.
Sin pensar, el joven rompió el nudo de las calzas de la chica y tiró de la prenda hasta bajársela. La desnudó por completo.
—Es un poco injusto, ¿no crees? —musitó la deliciosa muchacha, mirándolo a los ojos sin temor—. Tú sigues vestido.
—No —gruñó él—. Ya no.
Se apartó solo un instante, lo suficiente para quitarse a tirones los calzones y las calzas. No sintió vergüenza alguna al quedar totalmente expuesto. No le importaba.
Se abalanzó de nuevo hacia ella, y al besarla su piel contactó directamente con la de Neri. Ambos parecían arder. Neri rio apenas, su cuerpo apretándose contra el de Nawe, buscando su cercanía, sus besos, y en medio de todo eso el hombre encajó sus caderas entre los muslos de la chica, y encontró el lugar húmedo y caliente por donde entraría.
Hubo un breve resquicio de cordura.
—¿Estás segura? —masculló con la voz ahogada y ronca.
—Te quiero y me quieres, así que sí —susurró ella en respuesta.
Convencido de que Neri se arrepentiría al llegar la mañana, Nawe aceptó que así sucedería. No podía luchar contra sí mismo y contra la chica al mismo tiempo.
La tomó de la cintura con firmeza y le alzó las caderas, no sin brusquedad. La besó en la boca, la apretó contra su pecho, y ella, consciente de lo que iba a suceder, se abandonó a él.
Nawe ni siquiera lo pensó: de una sola vez, de una sola embestida, encontró la pequeña y virginal entrada, halló la humedad y el calor abrasador, y lo penetró hasta lo más hondo.
Ella se aferró a él, palió el dolor con sus besos, con su boca, y se negó a dejarlo ir hasta que remitió. El joven no se movió. Siguió acariciándola con sus labios, con sus manos, le mordisqueó la delicada línea de la mandíbula. Utilizó todos los restos de autocontrol que le quedaban para no hacer nada más durante los siguientes minutos, consciente, a un nivel primario, de que el modo en que lo estrechaba no se debía al placer.
—Nawe, muévete —pidió Neri en un murmullo—. Por favor.
¿Cómo resistirse a un ruego semejante? Nawe la estrechó, sujetándola todavía por la cintura, la besó profundamente en la boca… y sí: se movió. Cimbreó las caderas y sintió la fricción de su carne dentro de ella.
La muchacha respondió acariciándolo, incluso por encima de su herida. Él apenas sintió el dolor, solo el contacto de sus abrasadores dedos.
Neri incluso lo empujó con un talón. Nawe gruñó. ¿Quería que fuera deprisa, quería que fuera duro? Lo sería. Se alzó sobre los codos y penetró profundamente antes de iniciar un movimiento más fuerte, más hondo, más rápido.
Jamás había sentido un placer semejante, jamás había estado con una mujer ni había querido… ni tampoco había llegado a soñar lo que sería. Pero hacer el amor con Neri estaba por encima de cualquier sueño que pudiera haber tenido.
Y tras unos minutos más de perderse en el placer, en esa rápida carrera por llegar a lo más alto, la muchacha lo besó con vehemencia, con fuerza, y contra sus labios estalló en un gemido de éxtasis. Su carne se estrechó con fiereza en torno a la de Nawe, y él, impotente, solo atinó a gruñir mientras se derramaba en su interior.
Toda la fortaleza lo abandonó de pronto. El hombre quedó cubriendo el pequeño y frágil cuerpo de la chica, sin aliento y sin saber si su corazón latiría otra vez. Notó el modo en que ella respiraba hondo. También sintió sus caricias en la espalda.
—D-deberíamos… descansar —musitó Neri.
Descansar sonaba bien, se le ocurrió. Nawe logró rodar de lado, para no soltar a la chica. La estrechó contra su pecho y hundió la nariz en su pelo. La olió, aspirando hondo. Bien, pensó… ya sentiría remordimientos por la mañana.

domingo, 7 de febrero de 2016

La Derrota de un Soltero (McKade 4),
de Nora Roberts


En esta última parte de la saga MacKade nos centramos en el cuarto hermano, Shane, que es un ligón pero de una clase maja, alegre. Es encantador y muy casero, e igual de peleón que los otros tres.

La protagonista femenina es una doctora en más materias de las que puedo contar, e interesada en la parapsicología. Su nombre es Rebecca y, aunque de entrada te la quieren vender como un ratoncito tímido y adorable, es una persona analítica que en los últimos meses ha desarrollado la capacidad de aparentar frialdad y seguridad en sí misma.

Rebecca por dentro me ha gustado bastante, pero no como para tirar cohetes. Lo mismo pasa con Shane. La historia que comparten es el final de la saga, el último apunte a los fantasmas: los de la granja MacKade. Shane se niega a hablar de ello, y aunque al final explica por qué, no es una conversación que acabes de comprender.

En general, en toda la saga las cosas pasan muy deprisa, muy por encima, y no llegas a sentir los tropiezos y los obstáculos. Esta novela no ha sido una excepción.

3. Para Pasar el Rato

domingo, 31 de enero de 2016

Una larga espera (McKade 3),
de Nora Roberts


Últimas páginas = lagrimones. Lees estas novelas y sabes perfectamente cómo terminan, pero, ay, eso no impide que llores. Pero son lágrimas buenas.

Hasta ahora, de los tres hermanos que conozco Devin es el que más me gusta, con diferencia. Es el más fiel, el más leal, el más enamorado hasta las trancas. Me ha recordado un poco a Becket, del Hotel Boonsboro, con su amor que viene desde que era un mocoso. Devin es igual.

Cassie además me ha gustado mucho. Es adorable, tímida y monísima. Justo antes de comenzar este libro yo me preguntaba si no podría haber, por una vez, un libro en que el tío fuera un buen hombre, íntegro y tierno, y la mujer fuera dulce, adorable y tímida… y que así se quedaran. Y es justo lo que te encuentras: Devin con sus doce años de paciencia, Y Cassie con su timidez, su miedo, sí, pero también una fuerza encantadora por dentro.

Un romance muy bonito, muy tierno, aderezado con fantasmas del pasado (un pasado no muy lejano) y unos niños adorables. Me he enamorado de Emma.

4. Recomendado

domingo, 10 de enero de 2016

Atreverse a amar (McKade 2),
de Nora Roberts


Mucho mejor que el primer libro de la saga, aunque no las tenía todas conmigo. No pensé que Jared me caería tan bien, pero vaya si lo ha hecho. Igual de fogoso que sus hermanos, pero de una manera controlada… o al menos así es la mayor parte del tiempo.

De nuevo me ha derrotado una historia con niños de por medio. Me encanta el modo en que una persona no solo se enamora del hombre o la mujer, sino también de la criatura que lo acompaña. Me parece precioso. Y de nuevo, ¡gracias!, porque Bryan, el niño de turno, no es el clásico capullo que pone trabas a ese afecto, sino que lo quiere y lo anhela. Temo por Connor, el próximo niño, porque me huelo que ese sí va a poner trabas. ¡Ay, no, por favor!

En general, un romance bonito, con mucho pasado (en especial de ella, porque de él apenas se pincela).

4. Recomendado

domingo, 3 de enero de 2016

Recordando el ayer (McKade 1),
de Nora Roberts


En general, se me ha hecho un libro que pasa sin pena ni gloria. Clásico chico malo, temperamento volátil, pobrecito yo que no tengo futuro así que me voy a buscar mi camino y vuelvo diez años después. Rafe me ha dejado fría, y Regan, la protagonista femenina, tampoco me ha dicho gran cosa.

En general el libro no tiene nada concreto de malo, pero tampoco lo tiene de bueno. Es una relación entre dos personas que son emocionalmente estúpidas, y llevan consigo traumas que, aunque se conocen, no llegan a calarte. El asunto de los fantasmas apenas es una pincelada, y está por ver si la cosa sigue.

3. Para Pasar el Rato