miércoles, 10 de febrero de 2016

Métodos escritoriles
Cronología

Igual os suena un post parecido a este, pero mira, queremos refrescar.

Hace poco os hablamos de la necesidad de desarrollo y tomar apuntes de todo. Pues ahora vamos a uno de esos apuntes, uno de los puntos de desarrollo que, para ciertas historias, es casi tan vital como los personajes: la cronología.

Esto es sobre todo para obras en las que pasan muchas cosas al mismo tiempo. Por ejemplo, en nuestro caso tenemos tres de las novelas de El Círculo de las Almas: Röryan, el Caballero; Eiji, el Aventurero; y Nawe, el Héroe.

Estas tres obras suceden exactamente al mismo tiempo (eso no significa que sea un tiempo prolongado; de hecho, en este caso estamos hablando de 89 días). Cada día de la cronología suceden cosas distintas en las novelas.

Pongamos un ejemplo:

20 del Sol Naciente
Nawe se marcha con su maestro, Meylon, en dirección a la aldea de Röryan.
Eiji se queda con Aaviel custodiando la Academia.
Röryan, Shiana y Lyris cruzan las montañas para regresar a la Academia.

Todo esto sucede el mismo día, y se reparte entre las tres novelas.

Para organizarlo se necesita un esquema. Hay que saber qué está haciendo cada personaje en cada momento, para saber cuándo se cruzan (porque sí, chicos y chicas, en este ejemplo las tres novelas se cruzan entre sí, y os podéis encontrar la misma escena desde distintos puntos de vista, depende de la obra que leas).


También tiene su punto guay para las novelas de fantasía: te permite ser muy detallista en cuanto a fechas. Por ejemplo, para estas tres novelas tenemos la versión ultra-larga, que sería Día 20 del Sol Naciente del Año 183 de la Era del León de Oro. ¿A que es molón?

Pues esto ubica al lector en cada capítulo de las tres novelas que os hemos nombrado, para que sepa qué día es, y cuánto tiempo ha pasado del evento anterior (pero tranquilos… en los libros utilizamos la versión corta ;) )

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