viernes, 1 de abril de 2016

Diario de Escritura II

Este año la escritura marcha bien. Empieza abril y podemos decir que llevamos dos novelas escritas, y estamos trabajando en otra mientras hay tres más en espera a que la terminemos. ¡Nada mal!

En el transcurso de 2016, hasta ahora, hemos terminado con la novela que hemos titulado “El Origen”. Sencillo y directo, es ni más ni menos que el volumen 0 de la saga El Círculo de las Almas. Es aquí, cuando la tierra esclavista todavía no era tal cosa, donde esta saga encuentra su principio… con lo que el nombre no está mal, ¿no?

Siempre había seguido los impulsos que resuenan en el corazón de todos los diablos: destruir, torturar, atormentar. No somos los escogidos del Mal, sino que somos sus vástagos, y por tanto más malignos si cabe.
De modo que me abatí sobre la ciudad como una tormenta. Mi poder fluyó hacia la tierra sobre la que se cimentaban los elegantes edificios, y la hizo temblar. Hizo que el fuego de su interior comenzara a ascender, partiendo roca y piedra en su camino hacia la superficie.
Y después del terremoto esa superficie se agrietó, y el fuego comenzó a manar en chorros de lava.
Hubo gritos, lo recuerdo, y yo reí al oírlos en la distancia. Hombres y mujeres con la mala suerte de encontrarse sobre las grietas al abrirse. Personas atrapadas, incapaces de huir de la lava. Familias separadas. Los primeros muertos. Los muchos heridos, cuyo número crecía y crecía.
Los edificios comenzaban a derrumbarse. La lava encendía en llamas la madera. Derretía la roca.
Todo era obra mía. La destrucción, el horror, la desolación. Todo me pertenecía. Todo llevaba mi huella.
Y en lugar de atenuarse, satisfacerse, el Pulso quería más.
Entonces sonó un grito por encima de los demás, una voz diferente, no henchida de miedo sino de ira:
—¡Detente!

También terminamos con una parte de la novela con nombre en clave “Una Carta”, que ha pasado a ser, por ahora, “La Dama Hechicera”. ¡No tenía que ser tan complicado! Pero lo cierto es que se ha dividido en dos partes: el pasado y el futuro.

Ahora, “La Dama Hechicera” es una historia anexa, un añadido a la novela principal que pronto escribiremos.

—Ha empezado —musitó la hechicera, mirando hacia la ventana—. Hoy cinco de las personas más importantes para Coelithe van a desaparecer del mundo, y va a ser por obra mía.
—Van a sobrevivir y proteger la identidad de nuestro pueblo —respondió su esposo, tomándola de las manos—. Gwyneth, vas a salvarlos.

No está mal para los primeros tres meses del año, ¿no? ¡Ay, qué ganas de seguir!

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