domingo, 24 de julio de 2016

Minireseña:
Déjame saber quién eres, de Estefania Yepes



Es uno de estos libros a los que doy una oportunidad tras leer la preview, y como me ha pasado en otras ocasiones, al final la lectura no vale tanto como parece con las primeras páginas. 

Aunque la historia tiene buena pinta, bastante fuerza y cierta intriga, va perdiendo fuelle conforme avanza, resolviendo interrogantes de manera anodina o sin resolverlos en absoluto.

La protagonista me iba resultando más tonta conforme pasaban las páginas, era hipócrita, mentirosa y guardaba secretos estúpidos a sus seres queridos. Sus reacciones son aniñadas, egoístas y algo atolondradas, lo que choca, porque no es una mocosa que digamos.

El argumento secundario de las cartas y el vestido me ha resultado soso e innecesario. No aporta nada, no de la manera en que se plantea. Son muchas vueltas para absolutamente nada.

Sumado a todo esto está el hecho de que la versión kindle para móvil es nefasta. No sé si es así de origen, pero vaya, la editorial se ha lucido con intros en medio de una frase y puntos seguidos que eran puntos y aparte, no hablemos ya de redundancias, nombres equivocados y párrafos interminables.

Una lectura, en general, que me ha resultado anodina, y hacia la mitad costaba seguir leyendo.

2. No Vale Mucho

domingo, 17 de julio de 2016

Minireseña:
Un Hombre que Promete, de Adele Ashworth


Es un libro que ya me he leído un par de veces antes, aunque nunca le había llegado a hacer la reseña, en buena medida porque me deja tan tontita que se me olvida.

Es definitivo que tengo algo con los protagonistas imperfectos. Con los “tullidos”, con los “discapacitados”, con personas que la sociedad mira por encima del  hombro con desprecio o con inmensa compasión, como si fueran menos persona (o, como dicen el libro, “infrahumanos).

El protagonista masculino, Thomas, es un claro ejemplo de todo esto. Desde el principio se hace notar una profunda cojera, aunque tardas bastante en darte cuenta de la extensión de sus heridas. Pero es mucho más que “ese pobre cojo”. Es un hombre intenso, de una devoción deliciosa y perfecta, que no quiere ver ni tratar a Madeleine, la protagonista femenina, como a objeto de sus deseos sexuales. Porque sí, la desea, pero quiere de ella mucho más que su cuerpo.

Este libro se cuenta entre mis favoritos por él, Thomas, por toda esa devoción, por todo lo que hace, todo lo que teme. Lo adoro por su inseguridad, por su esfuerzo, por su ternura, que va mucho más allá de los dos o tres momentos sexuales del libro. Cada gesto, cada sonrisa y cada mirada es una señal de toda esa ternura. Me encanta.

Y de hecho, el libro no cuenta con la nota máxima precisamente por la propia Madeleine, que de por sí es un personaje que no me dice nada (una mujer de sexualidad suelta que se ha hecho a sí misma), que se me hace un poco cansina con su “ay no, amor no”, y que me parece estúpida de remate hacia el final del libro, cuando monta en cólera y saca conclusiones salidas de ninguna parte cuando Thomas le está desnudando su corazón.

Así que el libro es precioso, el romance encantador, el protagonista masculino absolutamente delicioso, y se puede pasar de la tontería de la prota femenina.

4. Recomendado

domingo, 3 de julio de 2016

La Traición de Orion
¡Ya a la venta!

Sé que soy muy pesada, pero ¡Orion ya está a la venta! *-* Es una sensación contradictoria, porque en parte es tu bebé y quieres que todo el mundo lo admire, pero al mismo tiempo temes por él… ¡Qué difícil es la vida del escritor!


Si alguno de vosotros quiere echarle un vistazo a la novela, ya sabéis que tenéis la ficha aquí, y ahora también enlaza a su compra en amazon. ¡No dudéis en echar una mirada, ¿vale?!